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Caminando el Amazonas ha sido diseñado para “llamar la atención sobre las complejidades de la Selva Amazónica” y las noticias de esta semana son pertinentes a todo el debate de conservación del Amazonas.
Mientras Cho y yo hemos estado descansando y reparando nuestro equipo en Itapiranga, El Gobierno de Brasil ha dado permiso para una licencia ambientalista para la construcción de una controversial represa hidroeléctrica en la Selva Amazónica
La represa está ubicada entre la zona donde estamos ahora (cerca a Manaus) y la desembocadura del Río Amazonas en la zona Brasilera de Para. La siguiente información es un extracto de la BBC y Times:

Indígenas Xinguanu en Brasil
El projecto de Belo Monte en el Río Xingu, un afluente del Amazonas, fue empezado en los 1990s pero abandonado debido a fuertes protestas en casa y fuera de ella. El rockero Sting dirigió una campaña en contra del plan con los líderes tribales, y volvió a visitar Brasil en Noviembre del año pasado para hablar con el Gobierno y que reconsideren el impacto de deforestación en los niveles de gas de invernadero y el calentamiento global.
La represa de $17 billones (£11billones) en el Estado Norte de Pará va a ser la tercerca más larga represa del mundo y podrá dar electricidad a 23 millones de casas, un abastecimiento que el Gobierno dice, es vital para el crecimiento económico de su país. Los críticos discuten sobre la inundación de más de 500 m2 de selva dañará considerablemente los bancos de peces y forzará el desplazamiento de gente indígena.
Carlos Minc, el Ministro del Medio Ambiente, dijo el Lunes que la tierra inundada sería una fracción de los 5,000 m2 planeados originalmente. “El impacto ambiental existe pero ha sido sopesado, calculado y reducido,” dijo. “Ningún indígena ni tierra será desplazada.”
Sin embargo, grupos de tierra no demarcada como territorio tribal - una distinción usualmente etiquetada fuera de claúsula por personajes en campaña - todavía corren el riesgo de perder sus hogares. Sr. Minc dijo que ellos serían compensados. Grupos indígenas se quejan de que no han sido consultados apropiadamente acerca del proyecto, que Megaron Tuxucumarrae, un jefe de la tribu Kayapo, dijo que podría destruir el ambiente en el que su gente ha cuidado por siglos. “Estamos en contra de las represas en Xingu, y pelearemos para proteger nuestro rio,” él dijo.
La compañía Eletrobras se dice ser la compañía que ve el proyecto, pero un contrato no ha sido realizado todavía. La compañía ganadora tendrá que gastar $803 millones en medidas para minimizar el impacto y relocalizar un estimado de 12,000 personas.

Mapa mostrando la propuesta de la represa de Belo Monte
Críticos han dicho que el Gobierno no le ha dado importancia al potencial inpacto en su intento por encontrar un final en las elecciones políticas de este año. Inclusive en el Gobierno, el proyecto ha sido tan controversial que en Noviembre dos oficiales antiguos de Ibama, la Agencia Brasilera del Medio Ambiente, renunciaron, debido a presión política.
Con las elecciones generales en Octubre, el Gobierno está bajo presión para trabajar con los problemas de infraestructura de energía que resulten en cortarla a lo largo de Brasil, incluyendo Sao Paulo y Rio de Janeiro, siendo puestas en obscuridad en Noviembre.
Los expertos en energía han cuestionado la eficiencia de la represa de 11 gigawatts, que sería no tan grande como la de China y de Itaipu en la frontera con Paraguay.
Franciso Hernández, un ingeniero eléctrico y un coordinador adjunto de un grupo de 40 especialistas que analizaron este proyecto, dijo que la represa podría generar poca electricidad durante los tres a cuatro meses de tiempo seco. Describiendo esta situación como “una dudosa viabilidad energética”, dijo que Belo Monte era un proyecto extremadamente complejo “que podría interrumpir el curso del agua sobre una área enorme, requiriendo excavación de la tierra y rocas en la escala de lo que se usó para realizar el Canal de Panamá”.
El anuncio dio como resultado muchas reacciones furiosas de grupos ambientalistas alrededor del mundo. Aviva Imhof, el director de campañas sobre ríos internacionales, describió ésto como “inversión tonta”, y dijo que al invertir en eficiencia energética, Brasil podría demandar un 40 porciento más en la siguiente década y ahorrar $19 billones. “El monto de energía ahorrada podría ser equivalente a 14 represas Belo Monte”, ella dijo.
Con la economía de Brasil mostrando continuamente signos de crecimiento, ministros han dicho que las plantas hidroeléctricas son formas vitales de asegurar plantas de poder para la próxima década - y por lo menos 70 represas están planeadas para ser construídas en la Región Amazonas. Esto podría cambiar la cara del Amazonas por siempre.
Ed
Extractos tomados de Artículos por Gary Duffy (BBC News, Sao Paulo) y Hannah Strange (Timesonline)





